Prehistoria
Los primeros indicios de presencia humana en La Sagra se remontan al PaleolÃtico Superior y al NeolÃtico. En toda la comarca se han encontrado restos arqueológicos anteriores al 2000 a.C.; objetos como puntas de flecha, cuchillos, lascas y láminas en sÃlex, cuarcita e incluso fibrolita, que verifican el paso de las primeras culturas de la Edad de Bronce y la Edad del Hierro. También se han hallado fósiles pertenecientes al Pleistoceno medio y de la fauna prehistórica (Cervus elaphus, Hippopotamus amphibius, Mammuthus o Lepus europaeus).
Cuenco prehistórico, parte de un conjunto campaniforme de Ciempozuelos, del Museo Arqueológico Nacional de España. Fechable en la Edad del Bronce inicial (entre 1970 y 1470 a. C.; encontrado en 1894 como parte de un ajuar funerario.
Los yacimientos arqueológicos más importantes de la comarca son los de Olihuelas y Pinedo, en la Sagra Baja, y los del Vaso Campaniforme de Ciempozuelos y la finca de El Espartal, en la Sagra Alta. Esta última está declarada Bien de Interés Cultural, en la categorÃa de Zona Arqueológica.
Historia Antigua. La Sagra prerromana
Gracias a la fertilidad de sus tierras y a la gran cantidad de recursos hÃdricos como el rÃo Guadarrama, el rÃo Tajo y sus numerosos arroyos, en La Sagra se asentaron varios pueblos prerromanos de la PenÃnsula Ibérica, entre ellos el de más importancia fueron los carpetanos;3 el Yacimiento Arquelógico de El Cerrón (Illescas) da buena cuenta de ello. Para Bosch Gimpera: Los carpetanos de la región Madrid-Toledo y Alcarria-Mancha parecen el cruzamiento de un grupo de tradición capsiense (en realidad el viejo pueblo de la cultura «matritense» con infiltraciones capsio-africanas) con almerienses-iberos que lo mestizaron.4
Los carpetanos serÃan celtas e iberos. Prueba de su celtismo serán las cerámicas incisas y excisas, asà como su proximidad con los vetones. Prueba de su iberismo la proximidad con los oretanos. Sus rasgos culturales los habrÃan heredados de la cultura de los Castros del Sistema Central, elementos de la Meseta Norte como la cerámica de peine, y otros del Sur y Levante, como las cerámicas de barniz rojo ibérico y áticas de barniz negro de importación.5 El tipo de poblamiento se supone en grandes castros, en cerros de fácil defensa, como ocurre en el asentamiento de Yeles, con una gran importancia económica de la ganaderÃa. La población se distribuye en ciudades, aldeas y castillos campestres que se agrupan alrededor de una fortificación mayor o menor que sirve de almacén y que están organizadas siguiendo un sistema patriarcal de jerarquÃas hereditarias.6
De esta época se datan los primitivos asentamientos carpetanos, celtas y celtÃberos en las riveras del Guadarrama y del Tajo. Estos asentamientos equivaldrÃan hoy a los actuales pueblos de Bargas, Batres, Mocejón, OlÃas, Villaluengua, Ugena, Seseña, Yeles, Esquivias o Illescas, esta última serÃa citada por el geógrafo griego Ptolomeo en su GeographÃas Hyphégesis como Ilarcuris.
Conquista y romanización de La Sagra
Mosaico del Dios Océano en el Parque Arqueológico de Carranque.
BasÃlica de la romana villa de Maternus en el Parque Arqueológico de Carranque.
La conquista romana de La Sagra comienza con la llegada del general Marco Fulvio Nobilior en 193 a. C. a la capital carpetana de Toledo. Estos primeros contactos entre el pueblo romano y los pueblos indÃgenas de la zona son relatados en Ab Urbe condita libri de Tito Livio.7 Marco Fulvio obtuvo una victoria sobre las fuerzas unidas de los carpetanos, vacceos, tectones y celtÃberos, cerca de la ciudad de Toletum, y tomó a su rey, Hilermus, prisionero. Un año después, en el 192 a. C., se apoderó de la ciudad de Toletum, siendo la primera vez que este lugar se menciona en la historia.8 Un tiempo después, las campañas de Tiberio Sempronio Graco en el 179 a. C. pacificarÃan la zona de La Sagra, todavÃa controlada por los carpetanos. Estas contiendas se encuadran dentro de las llamadas guerras celtÃberas. De este modo, Toledo y sus territorios septentrionales servirán como bases para la futura romanización de la Meseta Norte.9
Tras la conquista de La Sagra por parte del Imperio Romano y su posterior pacificación llegó lo que se conoce como romanización. La nueva clase social nacida entre el mestizaje de romanos y los antiguos pueblos, conocida como hispanos, abandonó Toletum para asentarse en las fértiles llanuras sagreñas.

